HISTORIA
l dátil de la luz radiante procede de los Oasis de
Tozeur Kebili y Tarmerza. Al principio del siglo pasado, Don
Bernabé Biosca, fundador de nuestra Compañía, en
aquel entonces muchacho inquieto, se embarcó para Túnez, cruzó el desierto en caravana de camellos
y se encontró con más de tres millones de palmeras de dátil.
Decidió traer a España unos pocos frutos, luego
unos cientos y por fin miles. Los vendió primero en Alicante, pero el éxito le llevó a ofrecerlos por toda España e Hispanoamérica.
El interés de Bernabé Biosca por el dátil le llevó a estudiar
a fondo las condiciones favorables a una buena cosecha y una
conservación adecuada del fruto.
Fundó su empresa en 1.919, siendo la única capaz de conservar los dátiles envasados al vacío
durante dos años. Bernabé Biosca Alimentación S.A., reconocida en España
por su prestigiosa marca El
Monaguillo, tiene planta de producción en Túnez.
Con una experiencia de más de 35 años, el fundador formó un equipo de técnicos que se desplazan permanentemente
a Túnez para seleccionar los dátiles.
La empresa emplea más de 200 nativos, hombres y
mujeres. Se envían los frutos envasados y etiquetados a los cinco
continentes. En un año se llegan a tratar 2,5 millones de kilos de ese
sabroso dátil.
El dátil es tan rico en fósforo, magnesio, potasio, cloruro sódico, hierro, calcio, hidratos de carbono y vitaminas A, B1, B2, B6, C, E, que para los nativos y sólo con
un poco de agua, puede
constituir una dieta completa durante varias semanas en la travesía
del desierto.
Es altamente recomendable para el crecimiento en la adolescencia, en los
embarazos y en caso de cansancio físico e
intelectual. Puede ser de gran ayuda en el esfuerzo de los deportistas y
el envejecimiento. Se utiliza con éxito para infinidad de helados, cremas y
pasteles, mezclándolo con la leche y sus derivados.
El dátil Deglet Nour de Túnez, que iluminó el espíritu de
iniciativa y el ingenio de Bernabé Biosca, permitió la creación de miles de puestos de trabajo y supuso una mejora de la dieta diaria
mundial, merece sobradamente su nombre soleado y poético de dátil de
la luz radiante